Netanyahu es recibido por el primer ministro de Hungría
Hungría ha anunciado oficialmente su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI). La decisión fue confirmada por Gergely Gulyás, jefe de la Oficina del Primer Ministro, quien informó que el proceso de salida se iniciará el jueves «de conformidad con las normas constitucionales y jurídicas internacionales».
Este anuncio no fue una sorpresa, ya que en Hungría se discutía la posibilidad de abandonar la CPI desde la investidura del presidente estadounidense Donald Trump. La decisión se formalizó en el contexto de la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Budapest.
La medida llega tras la emisión de órdenes de arresto por parte de la CPI en noviembre de 2024 contra Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Galant. La Primera Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI los acusó de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, incluyendo el uso del hambre como método de guerra y actos inhumanos en Gaza.
El presidente israelí, Isaac Herzog, calificó la decisión de la CPI como «inconcebible e indignante». Por su parte, el asesor de Netanyahu, Dmitry Gendelman, acusó a la CPI de respaldar una «campaña de desinformación con connotaciones antisemitas» cuyo objetivo sería aislar a Israel y facilitar ataques terroristas en su contra.
Además, la CPI también ha emitido una orden de arresto contra el presidente ruso, Vladimir Putin, quien mantiene buenas relaciones con el gobierno húngaro. Hungría ha bloqueado repetidamente iniciativas pro-ucranianas en la Unión Europea y ha presionado para eliminar personas de las listas de sanciones. En el verano de 2024, tras la visita del primer ministro Viktor Orbán a Moscú, Hungría incluyó a ciudadanos rusos y bielorrusos en su programa de «tarjeta nacional», permitiéndoles trabajar en el país por dos años prorrogables. Esta medida generó preocupación en Bruselas, que advirtió sobre el posible aumento del riesgo de espionaje ruso en Europa.
Con información de Current Time